7 factores de competitividad de las empresas

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Francisco Giménez Plano
Fundador de Augere

La Cámara de España define la competitividad empresarial como la capacidad que tiene una empresa de hacer las cosas mejor que su competencia, ya sea en términos de producto, producción, costes, calidad,… de manera que al final suponga una ventaja a la hora de hacer el negocio más rentable.

Más allá de los aspectos puramente económicos, que esta definición identifica como costes, ya sean imputables a la operación para ofrecer un producto o servicio, entre los que se incluirían los costes salariales que tanto preocupan a las patronales, existen otros factores de igual o mayor importancia que van a afectar a la competitividad de una compañía. Analicemos siete factores que influyen en la competitividad de las empresas:

1. Cultura de compañía

La cultura de una organización se ha convertido en uno de los elementos fundamentales de diferenciación y competitividad en las empresas. Entendemos por cultura la forma en que las personas de una organización hacen su trabajo todos los días. Es la manera en la que se expresa su estilo de liderazgo a través de sus comportamientos. La cultura es el driver principal de todas las políticas, prácticas y procesos internos y el impulsor fundamental del desempeño de las personas.

2. Experiencia del empleado

En relación a lo anterior, cada día toma mayor relevancia la experiencia del empleado. Decimos que tendremos clientes satisfechos si tenemos empleados satisfechos. En esta dirección trabajan muchas de las empresas que tratan de hacerse atractivas para sus colaboradores, en España, compañías como ING, Sanitas, Generali o  Mediaset, y en el resto del mundo.

3. Talento

El talento es otra de las claves para la competitividad de una compañía. Hoy hemos de hablar, además de talento multigeneracional, en tanto que en una misma compañía conviven diversas generaciones con valores y expectativas significativamente distintas.

Atraerlo, retenerlo, desarrollarlo y potenciarlo para ponerlo en valor allá donde lo necesite la empresa en cada momento requerirá programas y acciones específicas de acuerdo con la estrategia de negocio de la empresa. Una compañía de telecomunicaciones, una de productos alimenticios, una de tecnologías de la información, una de salud y venta de productos médicos y una de hostelería, encabezan el ranking de las mejores empresas para trabajar, en su edición de 2018.

4. Construir comunidad con el cliente

Las personas quieren ver reflejados sus valores también en sus actos de consumo. Por ello elegirán qué productos comprar o qué servicios consumir en función de cómo vean que estos representan su estilo de vida.

Compañías como The Body Shop han sabido construir comunidad con sus clientes al ofrecer productos que, además de ser excelentes para su función, garantizan que han sido elaborados sin experimentar con animales o contribuyendo al comercio justo con los productores de sus materias primas, cosa que es importante para sus consumidores.

5. Innovación

Casi el 90% de españoles tiene una visión positiva de la innovación, pero más de la mitad opinan que en España hay poca cultura de innovación, según una encuesta realizada por Cotec, la Fundación para la Innovación, sobre la percepción de la innovación en España. A buen seguro los datos reflejan la realidad sobre otro de los elementos clave para la competitividad de las empresas. Según el último ranking en innovación realizado por Bloomberg y que califica el gasto en investigación y desarrollo y la concentración de empresas públicas de alta tecnología, nuestro país se encuentra en el puesto 29 en innovación, justo por detrás de República Checa, Hungría y Malasia.

6. Tecnología

Otro factor de competitividad es el uso de la tecnología. La conectividad permite el trabajo en red e integra equipos que pueden estar trabajando desde cualquier parte del mundo. El cloud permite acceder a información y datos compartidos en tiempo real. La inteligencia artificial posibilitará, de manera generalizada en un periodo muy breve, automatizar procesos que serán gobernados por algoritmos, la realidad virtual facilitará el aprendizaje organizacional llevándolo a un nivel experiencial hasta ahora no conocido, la robotización permitirá eliminar tareas repetitivas que dejarán de ser realizadas por personas o el big data permitirá gestionar grandes volúmenes de información para actuar de forma predictiva. Y así con innumerables tecnologías. Las compañías que las incorporen gozarán de ventajas competitivas sobre el resto de jugadores.

7. El mundo como mercado

Según un estudio realizado por el Real Instituto El Cano, en los últimos años, el proceso de internacionalización de la economía y la empresa española ha recibido un fuerte impulso. En paralelo al aumento de las cifras de internacionalización ha habido un crecimiento significativo del número de empresas que exportan de forma regular. El tamaño empresarial es un condicionante clave para abordar dicho objetivo.

En definitiva, con casi toda seguridad, a la hora de hablar de competitividad de las empresas, la definición que nos ofrece la Cámara de España se nos queda corta. Factores como los descritos van a contribuir de manera decisiva a construir ventajas competitivas difíciles de imitar por los competidores.


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